Amor

Silvia Patrono

31 agosto 2018

No hay comentarios

Casa Amor

Amor

Amor

EL AMOR

Por Silvia Patrono

El camino del crecimiento espiritual y como individuo se puede transitar solo o acompañado.  Las personas que conviven con alguien a veces pueden olvidarse que nuestra pareja es un espejo en nuestras vidas que está mostrando algo no sólo a la pareja sino fundamentalmente al individuo.

 

Hoy en día hay muchas parejas que a la mínima discusión o intercambio de palabras deciden que no hay mejor solución que una separación.   No se permiten utilizar  los obstáculos como ejercicio para la reflexión y el crecimiento individual y de pareja.  Esto no asegura una unión o separación, pero sí es una gran oportunidad para saber si nos vamos de esa relación por un impulso del momento a repetir otra historia similar o todo se acaba cuando estamos en un estado tan negativo que no podemos dilucidar lo que es mejor para cada uno.   En ambos casos no hemos creado el espacio para el crecimiento/ el aprendizaje.

 “El pensamiento es causa, la experiencia es efecto. 

Si no te gustan los efectos que encuentras en tu vida,

 tienes que cambiar la naturaleza de tu pensamiento.” 

Marianne Williamson

Respiremos profundo, conectémonos con nuestras emociones primero y desde ese punto pongamos atención antes que nada a la relación que uno tiene con uno mismo.  Esa es la relación determinante de cualquier otra que tengamos.  ¿Cómo me llevo conmigo mismo?   ¿Existo como individuo o sólo encuentro mi identidad en el otro?  Es importante ser sincero y reflexionar sobre nuestras acciones y la relación que formamos fundamentalmente con nuestra alma, nuestro corazón.  Si entendemos este punto es más fácil todo: una separación, una unión o vivir solo, por así decirlo, ya que nunca estamos solos. Siempre nos encontramos en compañía de nuestra alma.

 

¡Alimentemos  nuestra alma que recíprocamente ella nos alimenta a nosotros y por ende nuestra vida!  Enamorémonos primero de nosotros y aprendamos a vibrar ese amor que tanto pedimos como si fuese algo que viene primero de afuera hacia uno cuando es al revés. 

 

Nota: recomendamos leer la Ley de Atracción>>>  

 

El primer amor no es ese que recordamos con nostalgia o nos lleva a un pasado de inocencia y asombro.  El primer amor es el que sentimos hacia nosotros mismos.  ¿Alguna vez nos permitimos mantener esa relación, no narcisista sino genuina y de valorización y respeto?

Los libros de pareja no hablan nunca de los cambios del otro o las culpas del otro sino están dirigidos a uno.  ¿Por qué?  Porque nos guste o no nos guste el trabajo es siempre de uno.   ¿Qué me atrajo de este ser que hoy acuso de inútil, agresivo, adicto o frío?  ¿Mi propia incapacidad de amar?  ¿Mi miedo a la soledad?  ¿Qué me unió hacia esta persona en su momento?  ¿Mi necesidad de dar, proteger, poseer? ¿Hoy esa persona es diferente a hace tres años o cuatro?  ¿Soy yo la misma persona?  ¿La gente cambia o está limitada a mantenerse igual en la vida, suspendida en el tiempo en una incómoda zona de confort? 

 “En la medida que dejemos que nuestra luz brille, conscientemente   le permitiremos a los demás hacer lo mismo.”   Nelson Mandela

La vida es un proceso dinámico no estático.  La única garantía que tenemos de vivir una vida feliz es uno mismo.  Entonces, ¿Qué hago con ese potencial?  ¿Soy capaz de crear mi propia felicidad e irradiar esa energía a aquellos que me rodean?

Escribir una lista de mis miedos tal vez  me ayude a descubrir que estoy viviendo mi vida de acuerdo a ellos.   Quizás me entere en mi búsqueda del amor que uno de mis mayores miedos es amar o ser amada.  Enfrentarnos a esas áreas grises de nuestra vida es una magnífica oportunidad a darle otros matices y entender que con un poco de luz que uno genere las cosas pueden cambiar: definitivamente cambiarán.  Los pensamientos son creadores y si genuinamente vibro “encontrar una respuesta,” algo sucederá que me guiará  hacia espacios de grises más tenues o donde el color empieza a aparecer siendo uno en todo momento el generador de dichos cambios.

Permitámonos estar en contacto con nuestras emociones. Permitámonos elegir sentir el amor hacia una flor, el planeta, hacia un extraño, hacia la vida, hacia uno…

 

Conocerse y amarse a sí mismo es una experiencia necesaria y fundamental.  Luisa Hay en su libro “Como Sanar Tu Vida”  explica excelentemente  el camino  del amor hacia uno mismo.

 

Nota: te recomendamos leer el artículo sobre “Afirmaciones”

Cuando hablamos de amor es importante distinguir que el AMOR es la fuerza mayor en la vida y su opuesto es el  MIEDO.  El AMOR no está supeditado al romanticismo o una relación de pareja que es un pedacito del gran espectro del amor.  Cuando buscamos la pareja     y deseamos ahondar en esa búsqueda es muy factible que nos demos cuenta que estamos enfrentados a la relación con uno mismo.  Tratemos de ser las mejores personas que podemos ser con nosotros y el resto será mucho más fácil.  Parece egoísta y tal vez lo sea.  Ese egoísmo se convierte en una gran medicina para aprender a ser feliz. De ese modo, mi búsqueda, mi propia conexión y el amor que sienta y expanda, será el mejor regalo para aquellos que amo.  Empecemos hoy con nosotros, no hay más nada que buscar.  ¡Acabamos de reencontrarnos!

Por Silvia Patrono

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 + 4 =

Creando Tu Vida