CreandoTuVida
                              una nueva forma de vivir                   
                                                                                                                                                                    
Emba
jada de Paz

Your Subtitle text
Abuso sexual
HISTORIAS REALES INSPIRADORAS

Queridos miembros,
si tienen una *historia real e inspiradora y desean compartir esa experiencia única y movilizadora , CreandoTuVida   les ofrece este espacio para publicarla y así otras personas pueden inspirarse al leer vuestro relato.  Siéntanse  libres de cambiar nombres y lugares si desean  mantener el anonimato.  Lo que cuenta es la vivencia.
   Silvia Patrono
- Embajadora de Paz
(*No todas las historias serán publicadas.) 

El contenido de este sitio no pretende reemplazar o sustituir los cuidados o sugerencias médicas.  Si estás en tratamiento sobre algún desorden físico o emocional, en psicoterapia, tienes convulsiones o sufres de cualquier otra enfermedad, sugerimos que consultes a tu médico o terapeuta y obtengas consejos de dichos especialistas antes de utilizar cualquier información que se presente en CreandoTu Vida.com.  CreandoTu Vida.com  no se hace responsable en absoluto del uso inapropiado de la información que su sitio provee.

_____________________________________________________________________________________
Perdonar cambió mi vida
Una historia sobre infidelidad, inocencia y perdón

"Uno de los hechos más doloroso en mi vida fue el divorcio de mis padres a causa de una infidelidad de la que lamentablemente fui testigo.  Esto sucedió cuando tenía tan sólo 11 años... me sentía culpable... atrapada, avergonzada y triste al mismo tiempo." Carmen E.


Esta es una parte de mi historia sobre el perdón que quiero compartir. Generalmente creemos que las personas que nos lastiman o nos hacen daño son ajenas a nosotros. Es difícil pensar que seres muy cercanos o nuestra propia familia puedan lastimarnos y justamente ése es el motivo por el cual puede resultar más difícil perdonar.

Uno de los hechos más dolorosos en mi vida fue el divorcio de mis padres a causa de una infidelidad de la que lamentablemente fui testigo.  Esto sucedió cuando tenía tan sólo 11 años de edad y sin nada de experiencia en  la vida, sin entender el amor y las relaciones de pareja. Fue algo que dejó una profunda huella en mí y marcó por mucho tiempo mi vida. Tuve que mantener silencio durante 3 años para evitar una separación que de igual manera llegó. Pienso que es muy difícil de explicar lo que sentía en ese momento.  Era una mezcla de rabia y de dolor y sobre todo me sentía culpable. Me sentía atrapada, avergonzada y triste al mismo tiempo.
 
Siendo adolescente crecí con un ideal destruido de “padres perfectos”, el que todos anhelamos cuando somos niños.  Con el tiempo me di cuenta que había creado mucho rencor hacia mí y hacia uno de ellos. Muchas veces llegué  a sentir desprecio, tal vez odio y lo peor de todo comencé a juzgar.  La relación que teníamos cada vez fue tornándose más insoportable.

Fueron más de 10 años llevando ese peso y siempre juzgando, hasta que un día, la vida me colocó en la misma situación que mi madre.  Hace tanto tiempo atrás, la experiencia tan dura que pasé me sirvió para decidir con mucha fortaleza el camino correcto. Ya había sufrido mucho y por  tantos años que  no quería que nadie más lo hiciera.  Entonces no me involucré en esa relación pese a todo lo que me unía a esa persona y me alejé.  Sabía que iba a ser difícil, pero lo conseguí  y fue cuando entendí las circunstancias de mi historia cuando pequeña y comprendí a la persona que según yo me había hecho tanto daño en la vida, siendo ella  a su vez, quien me la había dado.

Después de haberla juzgado tanto y de manera tan dura, pude entender sus motivos y comprender  que todos podemos cometer errores, que unos somos más fuertes o más débiles que otros, que muchos podemos equivocarnos y lastimar inconscientemente, que nadie es perfecto sino humano y que venimos a aprender lecciones y a crecer. Ésta fue la mayor lección de mi vida. Sentí mucho arrepentimiento y la necesidad de perdonar a mi madre por todo lo que yo creía y no entendía.  Sentí ganas  de pedirle perdón con toda mi alma, pero no sabía cómo hacerlo.  Entonces, decidí escribirle una carta y dársela personalmente.  Sólo necesitaba que la leyera aunque no quisiera hablar conmigo. El día que tomé  la decisión y lo hice, todo acabó en un gran abrazo y muchas lágrimas.  Fue el día en que terminó también mi gran tormento. Sentí como nacía de nuevo y volvía a tener  a mi madre junto a mí.  Me di cuentas que no había dejado de quererla.  No sentía más rechazo y no tenía sentimientos negativos hacia ella y lo más importante es que me encontraba libre.

Desde ese momento mi vida cambió. La relación entre las dos mejoró. Nos convertimos en buenas amigas y en confidentes. Hoy en día aunque me encuentro lejos de ella
físicamente nos mantenemos en contacto y es increíble nuestra conexión. Mi mamá siempre llama cuando más la necesito.  Perdonar es una oportunidad de crecer y mejorar, alejándonos del dolor y de sentimientos negativos, de entender a quienes nos lastiman y sus motivos.  Perdonar es no juzgar, pues todos podemos encontrarnos en las mismas circunstancias que hoy quizás estamos juzgando. Perdonar es una oportunidad para cambiar nuestra vida y empezar de nuevo.
Carmen E.

______________________________________________________________
Te recomendamos que leas:
Las Emociones>>
El Amor>>
Cambiar es Posible>>
Vivir el Presente>>
Tu D
ía Perfecto>>
Soy la Piedra en Mi Camino>>
El Poder de las Palabras>>
Vocabulario Positivo>>
Sonre
ír>>
Afirmaciones>>

Historias reales sobre animales >>

Si deseas enviarnos tu historia real haz click aquí >>>
Volver a Inicio >>>
Más Historias Reales e Inspiradoras >>>
Website Builder